Yo saludo a todas las personas que conozco, con independencia de su itinerario espiritual. Y cualquier persona de bien, del Opus Dei o no, también lo hace. Está a la vista de miles de personas en todo el mundo, que lo comprueban diariamente. Lo sabes de sobra, y lo saben la inmensa mayoría de las personas que están en tu situación. Sólo están "enfadados" unos poquitos, y les da igual que los saludemos o no: se enfadan en los dos casos, porque están como cerrados y parece que todo lo envuelven en la tristeza y en el rencor. Me da mucha pena. Ayúdame a rezar para que Dios les ayude y quieran deshacerse de ese lastre que los atenaza.
Hagamos lo que hagamos, todo es malo. Si no los saludas, dicen que los abandonas. Si los llamas o los saludas, dicen que les perseguimos sectariamente y no les dejamos en paz y te mandan a la porra, con la puerta en las narices. Hay acusaciones en los dos sentidos. Ya me dirás tú la solución. Personalmente, me duelen esas reacciones. Y me consuela observar que esa actitud es, gracias a Dios, muy minoritaria, por lo que veo todos los días.
Lo del saludo "por obligación" dice algo acerca de la objetividad y de los juicios de intenciones. Tu pregunta equivale a que alguien te preguntase a tí: "¿Por qué fulanito no saluda a los de la Obra más que por obligación?"
¿A que fastidia? Pues que sepas que no lo digo en serio: lo digo para hacerte pensar. Te aprecio, comprendo que lo pasas mal, y me gustaría ayudarte. Miles de personas no merecen que les insultes de ese modo. Y por favor, escribe un email a alguien de la Obra en tu país, cuéntale lo que me cuentas a mí, y vuelve a escribirme, con el resultado. Ya que estás convencido de que te han tratado mal, ¿serás capaz de buscar la verdad y de corregir al que yerra valientemente, como nos mandó Jesús? Yo creo que sí. Si no has hecho eso, piénsalo, haces muy mal en calumniar, y esa mancha que lanzas, dificilmente se borra y Dios te pedirá cuenta. Alla tú.

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