| El "Código da Vinci" es un bodrio de moda. Hay que reconocer que tiene cierta "garra" y que capta la atención del lector. Sobretodo de lectores de escasa preparación intelectual, para qué vamos a decir lo contrario...No escribo esto desde ningún punto de vista doctrinal ni religioso, sino estrictamente literario, como lector. |
El estilo tiene unos "ingredientes" constantes: un ambiente o marco sugerente y misterioso, generalmente ubicado en medios eclesiásticos que cierto periodismo ha presentado como casi "esotéricos": En primer lugar está, claro, el Vaticano, pero también pueden ser conventos, criptas, museos, etc. Un "investigador" que persigue un secreto perdido y luego toda una trama casi policíaca, en la que no se excluyen crímenes, persecuciones, etc. Aquí cabe recordar ese personaje absurdo que inventa Brown, el "asesino del Opus Dei"...
No se enfaden los miembros del Opus Dei, sería darle a este vendedor de libros más importancia de la que merece que, intelectualmente, es igual a cero. No es un novelista, no merece ese honroso título, es tan sólo un vendedor y, como tal, hay que reconocer su éxito: es un buen vendedor. Igual éxito habría conseguido vendiendo cualquier otra cosa.
Gracias por tu recomendación. Yo no me enfado por este libro, al contrario, creo que es una oportunidad fabulosa, para hablar de Jesucristo, la Iglesia y la Obra.
Me parece que la gente se lo lee, porque está deseando conocer la verdad sobre estos temas. Y, desgraciadamente, se encuentra con patrañas de todo tipo en este libro. Vuelvo a recomendar un libro, para todos los que quieran conocer los secretos de "El Código da Vinci": Descodificando a Da Vinci. El pasado domingo un amigo mío al que se lo recomendé, me contó que se lo había leído de un tirón, aunque está en plenos exámenes de la carrera: es un libro claro, breve y atractivo.
Estoy pensando montar un blog sobre el Código da Vinci. Si me decido a hacerlo, ya os lo contaré.

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