Saludos
Emma
Con el Rosario se puede ganar una indulgencia plenaria cada día.
Primero explicaré qué son las indulgencias: cuando alguien comete un pecado, en el alma quedan la culpa y la pena.
La culpa se perdona con la siguiente confesión. Cada vez que nos confesamos de pecados mortales quedamos con el alma limpia de culpa y podemos ir al cielo. Pero queda todavía la pena, que es lo que tenemos que purgar por haber cometido ese pecado.
La pena se limpia en la tierra mediante sacrificios y oraciones. Si no se ha conseguito limpiar en la tierra, se limpia en el Purgatorio. La pena no nos lleva al infierno, esto sólo lo hace la culpa.
Te pondré un ejemplo para entenderlo mejor: el alma limpia es como una sábana blanca. Cometer un pecado es tirarle una bola de barro. Entonces el alma queda manchada. Con la confesión se quita la culpa (se quita la bola de barro), pero aún queda la pena (la mancha en la sábana). Para entrar en el cielo y ver a Dios, tienen que estar ambas quitadas (la bola y la mancha).
Pues bien, la indulgencia plenaria limpia toda la pena de los pecados. Esto quiere decir que, si nos confesamos y ganamos una indulgencia plenaria, estamos preparados para ir al cielo. Estamos limpios para encontrarnos con Dios.
¿Cómo se gana la indulgencia plenaria?
- rezando el Rosario en familia
- habiéndose confesado y comulgado en esa semana
- rezando por el Papa
- haciendo un acto de aborrecimiento al pecado mortal y venial (esto consiste en decirle a Jesús de corazón que no queremos cometer ningún pecado mortal ni venial nunca. Esto no quiere decir que no lo vayamos a cometer, sino que tenemos la intención de no cometerlo).
Para rezar mejor el Rosario te recomiendo un libro: Santo Rosario (de S Josemaría Escrivá de Balaguer)

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