| (esto es un comentario a Los catorce años y medio y los preservativos) Estimado Antonio, con respecto al ultimo parrafo del ultimo comentario me gustaria decir que es totalmente cierto eso que dices del enfoque de la educacion sexual hacia los adolescentes. y a la vez que cierto es lamentable, pero pienso que no es comparable eso con el tema de la peticion de la admision para entrar a formar parte del opus dei. No es comparable porque parece que quisieras excusar el que un chaval pueda entrar a formar parte del OD desde los 14 años y medio con este tema de la educacion. Y no es excusable porque simplemente es la forma de funcionar que tiene esta institucion de la Iglesia que pienso que hay que como minimo respetar por eso mismo, por pertenecer a la Iglesia Católica de la que todo bautizado forma parte. |
La Obra, como parte de la Iglesia que es, está compuesta por personas. Y esas personas, como todas las personas, tienen defectos.
Esto quiere decir que es posible que personas singulares de la Obra hayan cometido errores de este tipo, y de cualquier otro tipo. Ya que los miembros de la Obra no somos distintos a "los demás". Más bien somos "los demás".
Aún así, creo que estás generalizando y exagerando.
Vamos por partes:
Es cierto que un aspirante o adscrito (¿qué es un aspirante o adscrito del Opus Dei?), puede no seguir adelante con su vocación, porque se da cuenta de que no es lo suyo. Precisamente para eso están pensados los plazos antes de incorporarse definitivamente (sobre los plazos para ser de la Obra hablo en: ¿Decisiones importantes con catorce años y medio?, Los catorce años y medio, ¿Muestro la verdad?)
Además, es importante saber que un aspirante NO es del Opus Dei, sino que es -como su propio nombre indica- aspirante a ser de la Obra. Sobre esto se habla en: ¿A qué edad se puede pedir ser de la Obra?, ¿Puede ser de la Obra un niño o un joven? y ¿Quién puede pertenecer al Opus Dei?.
Es importante darse cuenta de que, dejar de ser aspirante supone una fuerte sacudida interior para un adolescente. Igual que empezar a serlo. Porque en esa edad la afectividad está en plena efervescencia.
Creo que para entender esto viene bien un ejemplo: salvando todas las distancias, el impacto es similar al que recibe un chico de esa edad -15 o 16 años- cuando empieza a salir con una chica, o cuando deja de salir con ella. No se le puede pedir que siga tratando con ella "como si nada hubiera ocurrido" después de haber dejado de ir juntos todos los días.
Algo análogo ocurre cuando un aspirante deja de serlo. Dependerá de los casos, pero en general lo mejor para él es que deje de ir por el centro una temporada, para poder calmarse.
Los numerarios no rechazan a la persona que ha dejado de ser aspirante. Al contrario, la tratan con más cariño si cabe, dada la situación en la que se encuentra. Procuran verle, hablar con él, ayudarle en lo que necesiten. Aunque también es comprensible que no le vean tanto como antes, porque el ex aspirante irá menos por el centro.

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