Por un lado, resulta fácil traer a nuestra memoria personas conocidas, por haber dedicado su tiempo y su vida a los demás. También conocemos, cada uno en nuestro ámbito, personas que se dedican con generosidad a ayudar a los que tienen a su lado.
La felicidad se aleja de nosotros, cuando la perseguimos egoístamente, en cambio se nos acerca, cuando dedicamos nuestro tiempo y nuestra mejor sonrisa, a los que nos rodean.
Si cada día pensamos un poquito más en los demás, y un poquito menos en nosotros mismos, podemos estar seguros que estamos contribuyendo, a que nuestra sociedad esté siendo más humana.

| Siguiente > |
|---|













