También ayer "celebré" otro aniversario. Un 4 de diciembre de 1978, era lunes, pedía la admisión en el
Opus Dei, en plena
Novena de la Inmaculada, que se celebraba en el oratorio del
Colegio Tajamar. Recuerdo que bajé la cuesta, así
llamamos a esa calle, muy contento y con mucha precaución, pues era todo un riesgo bajar solo a esas horas por aquel entonces.
Tenía entonces 15
añitos. La verdad, muy sinceramente os lo cuento, que no recuerdo que me dijeran que no comentara nada en casa con respecto a lo que terminaba de hacer: pitar, que así se llama cuando uno escribe la carta al Padre, el
Prelado del Opus Dei, solicitando la admisión en la Obra. Lo que si recuerdo es que nunca oculté en mi casa que frecuentaba un centro del
Opus Dei.
El final lo conocéis los que seguís este blog. Lo sucedido en medio, lo voy contando poco a poco en los detalles que he ido escribiendo en
este medio. Sin entrar en el fondo, voy exponiendo mis experiencias, las cosas que he vivido en la Obra y cómo las percibo. Hay personas que cuando escriben sus experiencias, lo hacen desde el dolor unas veces, otras desde el resentimiento... en cualquier caso en ocasiones se cuentan hechos muy duros y las leo con mucha atención, pues ajeno no me quedo en absoluto. Me hacen pensar para dentro. Tengo muy claro que el
Opus (
Dei), es así, que el
Opus sin el
Dei no sería nada. Tengo muy claro también que el Señor también llama para Él a hombres y mujeres para que sean santos a través de su trabajo profesional y dentro del
Opus Dei, es decir con una vocación específica.
Poco a poco, iré contado cosas, detalles, casi nunca sin llegar a contar intimidades -estas me las quedo-, pero sí para que algunos sepamos buscar más y mejor dentro de nosotros. Porque en el corazón, atribuyamos a este órgano este aspecto, es donde se fraguan las verdaderas batallas. Dentro de cada uno de nosotros, en algún momento, algo desajustamos en nuestro trato con Dios. Estamos de paso, camino del cielo, y este camino es duro, nada sencillo y supone actuar como cristianos maduros.
Por cierto, no soy
Antonio González, que es amigo mío, numerario del
Opus Dei. Alguno de los que leis el blog me conocéis en persona y por ahí he leido que este es un blog suyo. Y otra cosa, quien quiera leer mis cuentas de correo, que me lo diga, pero por favor, no me fastidíes mucho intentando entrar en ellas.
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