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sábado, 19 de abril de 2008 |
Se trata de una actividad para fomentar la ilusión por un conocimiento detallado del entramado empresarial y su puesta en práctica. A la vez, se busca impulsar la formación humanística, que resulta necesaria para alcanzar cotas más altas en el desarrollo personal. El objetivo que persigue esta actividad a través de sus sesiones es triple: - estimular la vocación empresarial de los jóvenes e impulsar la puesta en práctica de proyectos empresariales - aprender a trabajar en grupo compartiendo con otros habilidades y conocimientos - aprender a valorar la lectura, el comportamiento social y la sensibilidad ante las distintas manifestaciones del arte.
- Ponentes atractivos sobre los diversos temas a tratar. Los ponentes han de ser cuidadosamente seleccionados para que sepan transmitir lo que se pretende. - Hacen falta los medios materiales indispensables para las exposiciones (cañón, ordenador portátil, material de escritorio, etc.) - Organizador: es suficiente con una persona que se encargue de buscar los ponentes, diseñar el folleto y maquetar la memoria.
Una de las principales ventajas de esta actividad es que a través de un método sencillo y atractivo se consigue elevar el tono académico e intelectual de los asistentes. En otras palabras: se les consigue incentivar para una serie de materias que son poco frecuentes en la sociedad y que no se enseñan en los colegios e institutos. Entre estas materias cabe destacar: el protocolo, cómo elaborar un currículum vitae, la educación de los sentimientos, aprender a ver una película, poner en marcha una empresa, gestionar los recursos humanos de una empresa, saber como se diseña una campaña publicitaria, etc.
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