
Soy de los que piensan, creo que no hace falta ser muy lumbreras para ello, que lo que hacemos o decimos es una manera de responder a lo que somos, o queremos ser. También ocurre que en el ánimo de hacer las cosas correctamente pues a veces nos podemos equivocar.
Hace poco he descubierto el blog de
Lidia. En varios de sus post menciona con frecuencia lo de tener y vivir (lo estoy resumiendo a lo grande) en
presencia de Dios. Estoy de acuerdo. A eso añadamos lo de considerarnos hijos de Dios y portarnos como tales.
Hay un punto de los escritos de san Josemaría que más han calado en mi, por la rotundidad de la pregunta. Es uno que aparece en
Forja, me estoy refiriendo al número
511:
"¿Minucias y nimiedades a las que nada debo, de las que nada espero, ocupan mi atención más que mi Dios? ¿Con quién estoy, cuando no estoy con Dios?".