Además de los sacerdotes, algunos laicos —hombres y mujeres— viven el celibato, como un don de Dios y por motivos apostólicos. Esto les permite una mayor dedicación a tareas formativas, sin modificar en nada su condición laical, su situación profesional, su posición en la Iglesia y en la sociedad.
contacto:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
; más información en Antonio González en Facebook