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viernes, 29 de diciembre de 2006 |
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Modesta Nazario vive en Atlacomulco, México. En su casa tiene un pequeño criadero de pavos. Conocí Toshi en 1964. Era un dispensario médico y se daban clases de alfabetización y de doctrina católica: allí aprendí muchas cosas que me han servido para sacar adelante mi familia.
He tenido once hijos, cuatro se murieron cuando eran pequeños. Dios nos ayudó a mantener a los otros con lo poquito que ganaba mi esposo fabricando vajillas de barro, con tortillas que yo misma preparaba y lo que nos ayudaban en Toshi. Cuando Pedro murió, los hijos empezaron a sacar el trabajo adelante. Ahora, yo puedo llevar a Toshi legumbres y algunas monedas. Pero sobre todo, ofrezco a Dios por la labor del Opus Dei el rezo del Ángelus, tres padrenuestros y dar de comer a los animalitos. También he podido ayudar a la edificación de la iglesia de mi pueblo. |