|
domingo, 20 de abril de 2008 |
JUEGO DEL ASESINO
A partir hoy mismo, y hasta el día del juicio, dejaremos a varios asesinos que campen a sus anchas en medio de nosotros. Experimentados policías tratarán por todos los medios de encontrarles y lograr su condena a la pena capital, evitando así que por su torpeza e ineptitud sean ellos mismos quienes sean condenados. ¡Hala!
NORMAS DE FUNCIONAMIENTO
El asesino es sutil y respetuoso en su funcionamiento. Por ello sus asesinatos no son sangrientos. El asesino mata por medio de una pregunta que su presunta futura víctima le hace, bien sea en público o en privado. Sólo después de hacer la víctima la pregunta, el asesino le informará de su muerte, entregándole el papel adecuado; sólo habrá un tipo de papel, de imposible falsificación. (Ya sabes: si no quieres morir, no hagas preguntas).
Pasado un plazo mínimo de una hora, el difunto hará entrega del papel en cuestión a cualquiera de los policías. En el reverso del papel anotará la hora en que le mataron, el lugar y la pregunta que él hizo al asesino, y por la cual murió. Y NADA MAS. Los muertos no hablan, pero pueden ser condenados a la pena capital.
La policía no es tonta, y por eso puede utilizar todos los medios a su alcance para emprender la investigación. Pero respetando los derechos de los demás; lo cual quiere decir que si pretende emprender un registro de las cosas de un sospechoso tratando de averiguar si tiene en su poder los papeles de asesino, deberá pedir permiso a Pablolobo, expresando los motivos por los que sospecha.
Los policías también pueden morir, igual que todos; excepto el jefe, que siempre debe quedar vivo. Cuando algún policía muere está tan muerto como los demás, y no puede realizar ninguna de sus habituales funciones; sólo puede criar malvas.
El juicio se celebrará el próximo martes día 15, por la noche. En ese tiempo, sabemos de sobra que el asesino puede haberse pulido a todo el personal que haga falta, y la policía, que no es tonta, ya sabrá perfectamente quiénes son los culpables.
|