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viernes, 02 de marzo de 2007 |
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¿Es éste un buen servicio a la verdad sobre el hombre? El tránsito de la pornografía presenta un panorama lleno de luces. Mina y trastorna las relaciones amorosas transformándolas en un hecho público y mercantil quedando, la persona, destinada al placer sexual de otra y reducida a sus genitales Explota una debilidad humana que a nadie dignifica. Promete amor pero da lujuria. Promete diversión pero da desesperación. Promete libertad y da adicción Promete satisfacción y genera un vicio. Promete placer y genera promiscuidad
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