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Buenos días Antonio! He leído que eres un numerario de la Obra. Bueno, teoricamente pertenecemos a la misma familia: yo soy supernumerario. Porqué digo teoricamentente? Porque, lamentablemente, en mi experiencia he comprobado que la Obra no es una familia... Hace 5 años me fui a vivir a España, a Barcelona. Soy italiano y por razones profesionales tuve que dejar mi país. Al principio estuve unos meses en Oviedo, luego el traslado a Barcelona. En Asturias conocí la Obra, en Barcelona me hice de la Obra. Cuando llegué estaba totalmente solo con dificultades muy serias para hacer amistades por dos razones: porque los catalanes, como toda España bien sabe, son cerradísimos y porque trabajando como médico en un hospital que definen con "un gran prostíbulo" era difícil hacer planes con mis compañeros. Ha sido todo muy difícil y además, siendo supernumerario y teniendo una vocación a hacer una familia, me era imposíbil encontrar una chica que valiera la pena. Con mucha humildad pedí ayuda al director de mi centro, al numerario que me daba la charla, hasta al cura...he cambiado 3 o 4 centros y nunca nadie ha hecho nada por mi. Se me han dicho cosas como: si los planes son poco claros no salgas con aquellos...no estás en la Obra para conocer gente ni para que te encuentren novia... Sólo pedí ayuda porque la soledad es muy dura de aguantar, sobre todo si eres extranjero y has tenido que dejar todos tus familiares y tus amigos. Nadie se ha preocupado de tener un poco de caridad. Han pasado 5 años y ya he dejado de pedir ayuda visto que aquí en Barcelona la Obra no se preocupa de sus miembros o por lo menos de mi que no cuento nada ni soy de familia rica, ecc... Estoy muy decepcionado...como poder seguir en una realidad donde se predica mucho y no se hace nada...la caridad es lo primero... ahora me cuentan que ha empezado la labor en Rusia!!!Pero que me importa si en Barcelona, en España, donde nació la Obra hay casos vergonzosos como el mío??? No sé si seguiré en la Obra...la falta de consecuencia es algo que me decepciona mucho... No existe sólo el plan de vida...hay que preocuparse de la persona...lo que he sufrido y que sigo sufriendo por la actitud de los que me rodean no les importa a nadie. La Obra es algo muy bonito pero tal y como la pensó Nuestro Padre...con los años se han cambiado muchas cosas y con dolor tengo que decir que muchos de los típicos comentarios de la gente común no están tan equivocados. En la Obra falta la capacidad de ver los errores porque hay la convicción en muchos de sus miembros de que somos lo mejores. Voy a misa todos los domingos en Bonaigua, precioso oratorio de la Obra. Desde hace 5 años no veo que gente mayor entrar por la puerta...no hay gente de mi edad, tengo 31...qué hace en Barcelona la Obra???Porque no empiezan una labor seria aquí en lugar de ir a Rusia para demostrar que la Obra se extiende??? Posiblemente pronto me iré de Barcelona y si aún estaré en la Obra intentaré ver que tal en otra ciudad...pero creo que no encontraré muchas diferencias. Dicen que hay jovenes que tienen la misma ilusión de encontrar a alguien con quien formar una familia...pero nadie sabe donde están ni te los presentan: hay muchas mentiras... En fin, no sé si me contestarás y espero que, haciendolo, me puedas decir algo más sensato de lo que acostumbran decirme por aquí. Un saludo, Valerio. Yo no pienso que en la Obra seamos los mejores, ni pienso que no tengamos errores. Todos tenemos errores -y muchos-, desgraciadamente. Quizá no te hayan tratado bien en el centro donde estabas. Eso es posible, porque los directores de los centros son seres humanos, con errores, como todos. Por ejemplo, yo desde hace unos meses soy el director de un centro de la Obra, y también tengo mis defectos, pero procuro preocuparme por las personas en su conjunto, no sólo de que hagan las normas, como tú dices. Si eso que me cuentas es cierto -cosa que no dudo- alguien se ha equivocado. Me parece que lo mejor es que se lo digas claramente a la cara (claramente, pero con cariño). Y si no te hace caso, se lo dices al director de la delegación, o al Padre. Me parece que no es buena política en esos casos el mero quejarse, sino tomar las medidas para ayudar a las personas. También es verdad, que algunos de los consejos que me dices parecen razonables. No podría decirte más, porque no conozco de cerca tu situación. Antes de aventurarte a decir lo que dices "la Obra no es un familia", es bueno que pongas los medios para remediarlo. Pero, de todas formas, ¿conoces tú alguna familia en la que no haya problemas?... Pues entonces deberías decir: "los miembros de la Obra no son perfectos". Y en esta segunda frase sí que estoy de acuerdo contigo. De momento rezo por tí, que es lo único que puedo hacer. Si un día te pasas por Madrid y me avisas, podemos ir a tomar algo por ahí. Un abrazo. Antonio.
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