|
martes, 17 de abril de 2007 |
|

Ayer hablé con una persona sobre algunas actividades de voluntariado que realiza. Esta mañana he visitado las páginas de esas Asociaciones, una de ellas de niños enfermos de cáncer, y realmente me parece fascinante el mundo del voluntariado. Requiere doble generosidad: la de atender a los demás y el tiempo que se dedica, seguro que en ocasiones lo mejor de su tiempo.
También recordé unas palabras del famoso Tagore:
" Me dormí y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir. Serví y vi que el servir era alegría". |