
Os dejo una noticia de que me ha gustado del blog de Rogelio en Opus Dei blogs: Apostolado de la tercera edad
La ciudad donde vivo conserva una característica muy típica de su época de “barriadas”, sus Plazas; no las grandes plazas comerciales modernas donde la gente camina indiferente al resto de las personas, sino las que se hacen punto de reunión de vecinos.
Una extensión más o menos grande de jardines, bancas y kiosco donde se agrupan niños en bicicleta, jóvenes pateando pelota, alguna que otra pareja de novios tomados de la mano disfrutando de un helado; no faltan las “comadres” que comparten el último chisme o en el mejor de los casos una receta de cocina. Por supuesto, siempre en primera fila están los viejitos, recordando sus años mozos, hablando de los que se han ido y los que quedan.
A estos últimos me quiero referir, a los viejitos. La reflexión me nace por que el otro día volví al centro donde por primera vez tome formación en la Obra y pude ver muchos viejitos. Pero a diferencia de hace años, ahora no pude más que “quitarme el sombrero” ante estos hermanos míos que no vienen al Opus Dei, sino que ellos son Opus Dei.














