EL AMORFO Características del amorfo · Extravertido inadaptado. Vagotónico acentuado. · Su rasgo fundamental es la pereza. Pereza fácilmente visible (distinta de la del nervioso). Debilidad de la tensión psicológica. · Personas bien equilibradas y que se adaptan fácilmente a todos los medios. · Está entre el nervioso y el sanguíneo. Hay amorfos paranerviosos y amorfos parasanguíneos. · Se abre pasivamente a las solicitudes del ambiente y a las tentaciones de la facilidad. · Son más perezosos los paranerviosos. Manos vacías, cabeza vacía, brazos colgantes. · Los parasanguíneos no aceptan el reproche de pereza (esto sirve para diferenciarlos). Estos cumplen dócilmente el trabajo impuesto si es exigido por una autoridad competente. Abandonados a sí mismos no harían nada. Nunca hacen más de lo pedido. · Si tienen que esforzarse, «lo dejan para mañana». Hace las cosas a última hora (para que le ayuden los que han terminado). Es el menos puntual. · Los parasanguíneos muestran una pereza electiva. A veces lo hacen bastante bien en lenguas vivas y en geografía (si se interesan por las matemáticas no son amorfos). · Si come, duerme y juega como los demás, su pereza es del carácter (si no es así, es que es asténico). · Comilón (el más lento y el que más come). Gran atracción por la cama y el sueño. Poco cuidadoso de su asco. · Hace gustosamente deporte (deportes colectivos). No gimnasia. Conformista (hacer como los demás). · Le falta sentido práctico. Es el prototipo del «pasmado». Es torpe. Siempre quiere acabar pronto; «ya está bien así». · Es desordenado (une torpeza y pereza). Se expresa mal. Tiende a hablar económicamente, acortar relatos, etc. * Tiende a derrochar comida, papel y dinero: persuadirle de que no actúe así. · Defectos sociales (poco servicial, etc.). · Le gustan mucho, al que más, los juegos de azar. · Sin gusto por la acción. Tiene más éxito en el trabajo que exige paciencia y poca imaginación y sentimiento. · Ejemplo de amorfo ilustre: La Fontaine. Tratamiento del amorfo · Necesita una clara y firme autoridad. Comprensiva firmeza. · Una vigilancia exacta (contra la pereza). No le sirven planes para el futuro, ni resultados a largo plazo. Movilizar, no su vanidad, sino el sentido de sí que esta supone. Encerrarlo en un pasillo: a un lado, esfuerzo impuesto y recompensas prácticas 0 morales; al otro, debe presentir el reproche y la sanción. Realizará el esfuerzo. «Sanciones»: supresión de una golosina o de un postre, de una diversión 0 de un paseo; privarle de alguno de sus gustos. · Revelación de sí. Señalarle su gusto por la inactividad, su negligencia en el trabajo, su fuerte tendencia a aplazar las cosas. Mostrarle que son tentaciones innatas en él y que las puede vencer. Hacerle ver que es para su éxito. (Con todo los resultados serán pequeños). · Procurar un trabajo colectivo. Si en este se le confió un esfuerzo adecuado, lo cumplirá (tiene muy en cuenta las críticas, las burlas o reproches de sus compañeros). Los ejercicios deben ser adecuados, nada de temas abstractos. Darle ocasión de unir el pensamiento a la actividad. · Atraer constantemente su interés (en la familia y en el colegio) hasta que adquiera el hábito de interesarse y esforzarse. · Ayudarle a tener un plan de pequeños sacrificios en tomo a su sueño y comida. · Deporte: hacerle notar la alegría en el deporte (de correr con estilo, de hacer un lanzamiento exacto, etc.). Esto le da cierto gusto por el esfuerzo. Interesan las excursiones. · Misión de la familia: no dejar que se confine en la tibia inercia del hogar. Darle ejemplo de energía, entusiasmo y actividad. Advertirle sus desfallecimientos. Encerrarle en una red de obligaciones firmes y constantes. No admitirle pretextos para faltar a sus obligaciones (cumplir su horario). Hacerle que tenga orden en su habitación, se limpie los zapatos, etcétera. o Hacerle que luche contra su falta de exactitud verbal, contra su tendencia a derrochar, su afán de pedir prestado y su poca puntualidad. 0 Incitarle a que cada día haga algo por los demás. o Le conviene cambio de aires La inteligencia del amorfo Está muy condicionada por el carácter (el binomio inactividad-primariedad obstaculiza el desarrollo de las aptitudes intelectuales). Carece de tensión mental. Razona con mucha lentitud y de forma superficial. Está incapacitado para el razonamiento abstracto. Al alumno amorfo no le interesa ninguna materia y huye de cualquier esfuerzo. Suele aplazar y descuidar las tareas que se le encomiendan y tiende a aprovecharse del trabajo de sus compañeros. Se muestra indeciso, torpe, desordenado, abúlico e inadaptado. No se mueve si no le remolcan. La falta de curiosidad hace que no observe ni lea nadapor su cuenta. No destaca en ninguna asignatura. Tiene una capacidad aceptable solamente en geografía, historia, dibujo y música. Y está especialmente mal dotado para las matemáticas. Solo tiene un interés moderado hacia las cuestiones de tipo positivo: botánica y zoología. No sirve para preparar unas oposiciones largas y difíciles. Más bien le van cargos administrativos, etc. Cómo orientarle en el estudio El amorfo necesita un control muy estrecho en el estudio diario, sin admitir excusas para su pere- za. Hay que fomentar también el desarrollo de hábitos de orden y disciplina en la realización del trabajo. Conviene combinar el trabajo individual (para desarrollar actitudes de compromiso) con el trabajo colectivo (como estímulo para su falta de energía y pasividad). El método de enseñanza y estudio debe ser activo y práctico. Se trata así de aprender «haciendo», a partir de problemas y situaciones reales y por medio del descubrimiento personal. EL APASIONADO características del apasionado Hay dos tipos de apasionados: *Acentuados: Severos, sombríos, ensimismados, aislados, muy ¡repulsivos, impacientes, susceptibles, críticos, intolerantes, encerrados en sus ideas, intratables; quieren dominar. · Reflexivos: Ni severos ni sombríos, menos ensimismados, reflexivos, paciencia media, tolerantes, abiertos a las novedades y no dominadores. · Fondo común: Violencia, acción decidida, concepción rápida, sentido práctico, amplitud de miras, independencia, don de observación, buena memoria, ausencia de van¡dad, cierta falta de valor ante el peligro. Apasionado reflexivo · Se entrega a las tareas escolares; nunca ocioso; sus juegos son complicados inteligentes (le gustan los mecanos, por ejemplo). · Le interesan cosas, personas y acontecimientos por los problemas que presentan. · Devora los libros de clases, los de lectura y de ciencias. Libros y cuadernos minuciosamente cuidados. · De los trece a los catorce años instalados en su madurez. · A veces, expansiones de ternura. Generalmente, reserva y tensión. Vigorosos sentimientos familiares. *No muy emotivo. Perseverancia tranquila y totalmente continuada. Impulsividad poco marcada, saben dominarse, bastante buen carácter (conciliador). · Es el que menos problemas presenta a sus padres y para quien la acción educativa es menos necesaria. · Su violencia es «vigor rápido». Sin ostentación hará a menudo el papel de Quijote. Tampoco temerá obstinarse si cree que su causa es justa. · Decidida penetración para elegir sus actos. · Independiente (no le influyen las malas compañías). Gusta de trabajar solo. Apasionado acentuado · Se encuentran pocas personas que sean apasionadas acentuadas. · Plantea problemas educativos especiales y difíciles. · Hay varias clases: · Melancólico: meditativo o vindicativo. La melancolía, borrada por la actividad, puede aparecer bajo el efecto de una enfermedad o de un choque moral. Susceptibilidad muy viva. Escolar exacto y constante. Pasión por la lectura seria. · Impetuoso: fuerte emotividad y fuerte actividad. A veces apariencias de colérico. De ellos, los estrechos dirigen con ciencia y voluntad en una sola dirección. Terquerías hurañas. Los anchos atentos a lo que desean y a cuanto les rodea. Estos ceden ante una convicción razonada. Un impetuoso mediocremente dotado no aceptará su fracaso. Querrá compensarlo con trabajo excesivo o imponiendo su autoridad a los demás. · Ejemplos de apasionados famosos: Napoleón, Pascal, Miguel +ngel. Tratamiento del apasionado reflexivo · Vigilar nuestra actitud ante él: juzga y sufre. · El trabajo en equipo -que no es su tendencia- le da sentido social y ocasión de ser un notable entrenador. Le convienen excursiones. · Llevarlo a la práctica deportiva. Hay que demostrarle los beneficios del deporte (para su vida personal y para su salud). * Ejercitarle desde el punto de vista del valor (para el que está mal dotado). · Educación física, entrenamiento. * Fomentar el gusto por las artes plásticas y por la música. Darle argumentos. Tratamiento del apasionado acentuado · Necesita una sólida dirección, pero nunca incomprensiva y brutal. Hay que hacerle ver que se le comprende y se le ayuda. Evitar ofenderle o decepcionarle gravemente (es un hiperemotivo). · A los acentuados impetuosos hablarles al corazón al mismo tiempo; persuadirles y convencerles a la vez. Si se obstinan, dejarles con sus meditaciones y discutir amigablemente sus objeciones. No usar jamás de la burla. *Acostumbrarle a meditar sus actos y, para conseguirlo, usar plenamente de la convicción razonada. Plantearle claramente los problemas y se habituará hacerlo así. o Hay que estar atento a los chicos que meditan largamente las injusticias de que se creen haber sido víctimas. Esta tendencia puede detenerse en un ambiente abierto, acogedor, optimista, después de cierto tiempo. o Habituarles a conocer los límites de su poder, no cediéndole en nada una vez se le haya notificado una razonable prohibición. 9 Proporcionarle un ambiente agradable. Utilizar la autoridad de la convicción afectuosa. La inteligencia del apasionado Tiene una tensión muy alta, al estar movilizada plenamente por el carácter. Es una inteligencia muy apta para la abstracción y el razonamiento lógico. Posee capacidad inventiva y gran memoria. Tiene buena atención, imaginación y comprensión. No tiene ninguna incapacidad. Está siempre ocupado y suele obtener buen rendimiento en todas las materias escolares. Tiene afición al estudio y le gusta todo tipo de tareas. Es prototipo de «buen alumno». Prefiere trabajar solo. Estudia de forma ordenada y metódica. Aunque obtiene buenos resultados en todas las materias, destaca especialmente en matemáticas, ciencias físicas y naturales, historia, lectura y redacción. Sus intereses son de carácter social, metafísico y político. Cómo orientarle en el estudio Es el alumno que menos ayuda y orientación necesita. Pero, por esta misma razón, hay que exigirle buenos resultados. Hay que procurar también que salga de su aislamiento participando en actividades comunes y orientando a otros estudiantes con menos capacidad que la suya. Es recomendable igualmente, hacerle reflexionar acerca de cómo llevar a cabo las distintas tareas. EL APÁTICO Características del apático · Imita bastante bien una riqueza interior, de que carece totalmente. · De pequeño suele ser enclenque, sin resistencia. Infancia sin vigor. Pubertad expuesta a reacciones de semioposición (fugas, pequeños hurtos, mentiras). · Pereza. Carece de tensión y fuerza psicológica. Enfadadizo. Irreconciliable, testarudo, niño de principios, ahorrador. · Se divierte poco, responde parcamente, mantiene largos silencios. En el descanso se aísla 0 marcha entre los grupos sin quedarse en ninguno. · Es muy rutinario. Es esclavo de su pasado. Piensa, habla y obra como ha pensado, hablado y ha obrado siempre. Esto da la impresión de fuerza y tenacidad, pero es simple inercia. · Es quizá el carácter más desolador. Le faltan los recursos de la energía. No se interesa por sí mismo ni por sus compañeros. Vive blanda y pasivamente. Es el menos charlatán de los niños. Encerrado en sí mismo y secreto. Humor variable. Gusto por la soledad. Docilidad aparente (interiormente no acepta). El menos compasivo. Hostilidades frías y solapadas. Siente horror por la «novedad». Crueldad paciente y fría. o Ejemplo de apático famoso: Luis XVI. Tratamiento del apático · Utilizar con él los métodos activos y los procedimientos estimulantes, el trabajo en equipo. · Integrarlo en un medio social comprensivo y vivificante. · Forzarle a salir de sí mismo para volcarse hacia los otros; cultivar desde el principio las virtudes altruistas; hacer llamadas frecuentes a su interés. · Para hacer surgir la actividad: revelarle las satisfacciones del esfuerzo personal; poner este esfuerzo al alcance de sus posibilidades. * Sacarle de la rutina y del automatismo buscando un comportamiento autónomo y deliberado. o Elevar sus aspiraciones. La inteligencia del apático Es, junto con la del amorfo, la que posee menos aptitudes. Carece del estimulo de la emotividad y de la ayuda de la actividad. Por esta razón permanece casi en estado potencial, sin movilizar; prácticamente sin tensión. Es una inteligencia muy mal dotada para extraer lo esencial, para la abstracción y para el establecimiento de relaciones lógicas. El pensamiento es incoherente y pobre de ideas. No le suele interesar ninguna actividad escolar, lo que unido a la falta de capacidad y de esfuerzo en todas las materias, origina malos resultados. Tiene aptitud moderada solamente para la historia. Carece prácticamente de intereses intelectuales (solo manifiesta cierta curiosidad por lo de tipo positivo). Cómo orientarle en el estudio Hay que combinar la motivación con la exigencia. Por una parte, convendrá rodearle de un ambiente familiar estimulante para su trabajo, interesarnos por lo que hace y proponerle metas de dificultad progresiva. Por otra parte, hay que controlar estrechamente sus deberes escolares y fomentar hábitos de trabajo y actitudes de apertura y colaboración con sus compañeros de estudio. Los métodos de enseñanza y de estudio deben ser activos y prácticos. EL COLÉRICO Características del colérico · Extravertido, sonrisa amable, jovial, movimientos prontos y graciosos. Muy cordial. · Juguete de su impulsividad, violento, excitable, susceptible y con simpatías muy marcadas. A la búsqueda de impresiones siempre nuevas. Deseoso de resultados inmediatos, pronto consolado, mentiroso por tendencia a la exageración, muy charlatán y hablando más de sí y de los otros que de las cosas. · De pequeño es el alumno turbulento, inestable, agitado, atento a todo, que colecciona en su bolsillo o pupitre los objetos más variados. Pubertad penosa (rebelde en exceso, ofensivo, pendenciero). Se insubordina con frecuencia. · Sin complejos. Audacia, acometividad. Activo, expedito, emprendedor. Es de gran eficacia en segunda línea, dirigido por un jefe que tome la responsabilidad. · Alterna los arranques afectuosos con las bruscas violencias y las actitudes casi de rencor. Escoge sus afectos de un modo exclusivo. Se opondrá con una hostilidad ostentosa (plantea muchos problemas). El círculo familiar le parece estrecho y mezquino. Quiere libertad. Voluntad de independencia. · La camaradería es una predilección suya: influye pronto en un grupo con la brillantez de su palabra, etc. · Participa con gusto en trabajos en equipo. Lo hará con entusiasmo si ha contribuido a decidir. Dispuesto, indistintamente, para lo mejor y lo peor (prestar un servicio con total entrega o armar alborotos). · Generoso, compasivo y servicial. Solo se interesa por los que aprecia. Alegre y de buen humor. Bromista pintoresco, grosero a veces por efectuar la broma. «> Es práctico y tiene inventiva. Es francamente honrado. No miente para engañar. Hincha, embellece, colorea y pinta su conversación. o Capaz de una poderosa concentración para afrontar una urgencia (brillante exhibición en un examen oral). · Optimismo total. · Sensible a lo que se diga, a la oratoria, a las apariencias. No sintetiza. De ahí su conducta siempre cambiante (no mala fe). · Sueña con todo sin decidirse por nada. Desea vagamente sin escoger. · Tiende a la improvisación y a la precipitación. Su rapidez intelectual está relacionada con inestabilidad emotiva, arrebatos, etc. · Ejemplos de coléricos famosos: Víctor Hugo, Mirabeau. Tratamiento del colérico · Ofrecerle salidas a sus deseos de actuar (deportes, etc.). · Hay que llegar a él por el corazón, nada de razonamientos lógicos. Una orden dada le impulsa a la rebeldía, y hace justamente lo contrario. Sugerirle, inspirarle decisiones felices. Necesita una personalidad -padre, profesor- que se le imponga para precederle. Se dejará conducir si le domina una confianza viva y firme, sonriente y vibrante. · Debe sentir constantemente nuestra simpatía, incluso al hacerle vivos reproches. Evitar reproches públicos y humillantes, no porque conserve una herida definitiva, sino porque se rebelará o huirá. Decirle las cosas a solas, haciéndole ver que su falta no es digna de él, que vale mucho más de lo que su gesto parece demostrar. Así se halagará y se movilizará útilmente. · No se conseguirá nada si no se le ofrece un objetivo que alcanzar, que le tiente. Respetar sus proyectos, cultivarlos, precisarlos y mantenerlos en un cierto nivel. Recordarle que debe consagrase por entero a su preparación. · Beneficio doble: orienta su fogosa actividad e introduce en ella constancia y unidad. Disciplina activa apoyada en la emotividad y una aspiración elevada y dinámica. Vivir su vida con él: agradecerá profundamente esta atención. · Procurar integrarle, lo más vivamente en el ambiente escolar. · Emulación. Jalonar el camino del colérico con algunos éxitos que le animen. Buscar la emulación personal (compararle consigo mismo). · Estar atentos a sus rápidas camaraderías. Su conducta depende de sus compañías. Sería bueno que un buen amigo le tratase. · Escoger para él empresas en que los obstáculos sean solo dificultades que su viveza superará. Sustituirá, así, la acción de oposición por la acción positiva. · Debe señalársela su capacidad de poderosa concentración para que sepa actuar ante un acontecimiento extraordinario. · Organizar atentamente su trabajo (dinamismo en su tarea escolar). Necesita de una isciplina en su trabajo. Comienza bien. Hay que renovarle constantemente objetivos y atractivos. · Hay que evitar orientarle simplemente, dejándole en la ignorancia de sí mismo. Procurar revelarle su modo de ser. La inteligencia del colérico Está inclinada, por el carácter, hacia lo concreto, lo inmediato, lo imaginativo y lo técnico. Es una inteligencia práctica que comprende con rapidez y demuestra capacidad de improvisación. Posee mucha tensión. Su principal limitación reside en la dificultad para el pensamiento abs!Tacto: está mal dotado para establecer generalizaciones y hacer síntesis. Ello está relacionado con su escasa capacidad para integrar conocimientos nuevos dentro de esquemas más amplios. Está habitualmente ocupado, pero es irregular y poco disciplinado en la realización del trabajo. Le cuesta mucho llevar a cabo las tareas que no coinciden con sus intereses. Por otra parte, prefiere el trabajo en equipo al trabajo individual. Suele cambiar de actividad de manera frecuente y capri chosa y sin terminar lo que ha empezado. Tiene tendencia a la chapucería. Las materias que se le dan mejor son las que requieren sentido práctico, capacidad de impro-,isación y fluidez verbal: lectura, dibujo y recitado. Destaca también en geografía e historia. Está mal dotado para las matemáticas y ciencias físicas y, en general, para las cuestiones teóricas. Sus intereses se centran en los problemas de la vida concreta. Son, por tanto, intereses positivos, sociales y políticos. Bueno para profesiones de acción. Tiene el peligro de contentarse con poco. Se le debe fijar la dirección general de sus fines y de su trabajo, ya que tiene decisiones cambiantes. Conseguido esto, documentarle con lecturas que concretarán su camino, subrayándole pequeñas victorias escolares o personales, hacerle ver que marcha, día a día, a un futuro que ha escogido. Todo esto es «disciplina de la imaginación». Cómo orientarle en el estudio Hay que acostumbrarle a que reflexione sobre cada tarea antes de iniciarla: en qué consiste; cuál es el mejor procedimiento para llevarla a cabo; qué material necesita, etc. Hay que exigirle que trabaje con orden, que se centre en una sola actividad cada vez y que termine todo lo que empieza. No debe admitírsela la chapucería. Para lograr lo dicho anteriormente será útil ayudarle a elaborar y seguir un plan de trabajo y un horario de estudio. Habrá que controlar también, de algún modo, el cumplimiento de lo programado. Dada su dificultad para la abstracción, conviene partir siempre de cuestiones concretas y actuales y facilitarle la aplicación práctica de lo estudiado. Además conviene respetar Sus proyectos y tenerle siempre ocupado. EL FLEMATICO Características del flemático · Extravertido. Es el menos preocupado de los hombres. Hay introversión en los Temáticos anchos. · En el colegio es activo, cuidadoso, hábil en el razonamiento. En días festivos se dedicará a juegos propios, prefiriéndolos solitarios. Acepta sin protestas y sin entusiasmos las compañías. Es el escolar del trabajo exactamente hecho. Es ordenado en cuadernos, libros y pupitre. · Su vida familiar se desliza exacta, sin historia, dócil y desprovista de efusión. Ama a sus padres por sentido del deber y del agradecimiento. No causa nunca inquietudes a su familia ni dificultades a sus profesores. · Frialdad y mucha calma. De ahí que se le considere frío, distante, impasible y altanero. Se aislan gustosamente estos chicos de vez en cuando. Les gustan los mecanos y las partidasde naipes. Notables jugadores de ajedrez. Poco hablador, franco, sencillo y natural. · Practican a veces el «humor en frío». Son fácilmente adaptables. No son innovadores. Son disciplinados. · No es expansivo. Intereses intelectuales. Manía del orden. Extrema limpieza. Si se le encarga un trabajo de dirección lo cumple con precisión fría Voluntad de hacer bien las cosas. No teme el esfuerzo si se trata de intereses propios (intereses activos, profundos, penetrantes en los estrechos, múltiples y cambiantes en los anchos). Curiosidad intelectual. Relación. Poco deportivo. -9 No es de grandes arranques (le falta emotividad), pero obra por convicción y con constancia. · Ahorrador, puntual, digno de confianza. Ni vanidoso ni ambicioso. · Ejemplos de Temáticos ilustres: Kant, Franklin, Bergson. Tratamiento del flemático o Despertarle la emotividad. No se conseguirá nada con tentativas violentas. o Flemático ancho: procurar contactos con él y el ambiente y los seres. No serán simpatías, pero puede empezar «comprendiendo a losdemás». Le van bien las excursiones. Él cree que los demás hacen comedia; hacerle ver que no. Misión de la familia es lanzarlo hacia la vida y abrirle las perspectivas de los demás. · Flemático estrecho: atacarle en su punto más débil: los argumentos. A veces se muestra alegre, cordial, casi afable. Recordarle luego estos momentos, rodearle de los compañeros que más le han gustado, cortar de raíz sus manías, introducir en su vida la novedad y lo inédito. No dejarle complacerse en sus meditaciones, en su separación, en sus dibujos complejos, geométricos y misteriosos. · Ponerle en contacto con la naturaleza, que en principio no le dice nada. Hacerle ver, por ejemplo, la belleza de un paisaje. · Intentar meterle en juegos colectivos, participar en conversaciones. Su actividad triunfa (es su elemento positivo; en él hay que apoyarse). El ambiente debe ser motor e imán de esa actividad. La inteligencia del flemático Es lenta, pero profunda. Está muy favorecida por el carácter y se adapta a todas las materias escolares. Es de tipo conceptual, con buena aptitud para comprender lo esencial, ordenar, clasificar y sistematizar lo que aprende. Está muy bien dotado para las ciencias abstractas. Posee también buena capacidad memorística y de concentración. En cambio, tiene poca imagina- ción y un estrecho campo mental. Se adapta fácilmente a los horarios establecidos; trabaja de forma intensa y metódica; es regular y tenaz; tiene un claro sentido del deber; es dócil y puntual. Todo eso explica por qué siendo lento obtiene normalmente buenos resultados, únicamente tiene incapacidad para la redacción. Está muy dotado para la geografía, historia, dibujo, matemática, filosofía y ortografía. Posee intereses matemáticos, sociales, filosóficos y políticos. Cómo orientarle en el estudio Al flemático hay que sacarle del reducido marco en el que vive. Ello supone despertar en él nuevas inquietudes e intereses, llevándole del intelectualismo abstracto a la experiencia vivida; estimular hábitos de convivencia y participación; abrirle a nuevos conocimientos, ideas y puntos de vista; desarrollar en él virtudes altruistas (compañerismo, generosidad ... ); introducir en su vida lo diverso y lo desacostumbrado; estimular su creatividad... EL NERVIOSO Características del nervioso · Extrovertido e inadaptado. · El más primario de todos los primarios. · Sensibilidad tumultuoso e incoherente, inteligencia desordenada, pronta a entusiasmos y contradicciones, voluntad sujeta a todos los cambios. · Huye de la soledad; adora el cambio y la novedad; aficionado a la risa y las diversiones; contento de sí; vanidoso y deseoso de honores. · Es móvil; aspecto de persona atareada; trabaja a sacudidas; es violento y susceptible; busca emociones profundas y nuevas; su pensar y su vida se contradicen; es el más predispuesto a la mentira; es hipercrítico y desconfiado; deseos fuertes e inconstantes (grandes planes abandonados); habla sin cesar de sí mismo; hábil para embellecer sus palabras. · Es «agudo», tiene «salidas» ocurrentes. Es un imitador consumado. Elabora planes magníficos pero lleva pocos a feliz ténnino. o Emite juicios absolutos, que cambiarán por completo con una nueva impresión. Esto le hace poco objetivo. Adorna la realidad llegando hasta la mentira. o Hay diferencia entre: · Nervioso estrecho: preocupado de sí; conmovido de sí; atento a sí; actitud altanera y despreciativa; quiere imponerse por la hazaña fácil, la protesta, etc.; parece decir: «¿os habéis fijado?». · Nervioso ancho: generoso y pródigo; amable y afectuoso; indiferente y compasivo; «niño simpático», pero que no se somete a ningún esfuerzo. Tratamiento del nervioso · Necesitan educadores muy francos y muy generosos. · Partir de su emotividad para explotarla y orientarla. Está contraindicado la severidad. * Mucha vigilancia y gran delicadeza de trato. Los reproches, las censuras, no le educan; el estrecho puede contestar violentamente. Puede satisfacer su afán de figurar. TEST DE CAR+CTER 51 · Corregirle suavemente cada vez que yerre. Procurar calma: evitarle excitaciones, etc. · Hacer el vacío. Indiferencia aparente. Frialdad mesurada. Hacerle comprender, luego, lo ridículo de su actitud espectacular; elogiar discretamente el dominio de que da prueba un compañero suyo, · Vigilar las evasiones: observar su atracción por juegos, espectáculos y relatos crueles; cor-regirle suavemente. · Frenar y fijar: mediante un interés renovado, un elogio que subraye los primeros éxitos, unos objetivos a su alcance y una pedagogía activa y viva. · Dominio y afirmación propia. En la pubertad proponerle el dominio de sí mismo. Analizarle una emoción particular determinada; apartarle de sus falsas originalidades y llevarle a una originalidad auténtica, meditada y decidida. · Dominar la inteligencia. Atraerla hacia la abstracción. Enseñarle a ver las cosas desde arriba y a distancia, a buscar sus explicaciones y su ley, si la tienen. · Dominar la motricidad. De la agitación desordenada a los ejercicios disciplinados. Todos los deportes sirven. Muy útiles los trabajos manuales. Como siempre, objetivos limitados y sucesivos. · Indecisión: se lanza fácilmente sin deliberar y sin prever consecuencias. Para esto lanzarle a la acción: actos en que se ponga en juego su reputación. Excursiones. Utilizar como cebo su amor propio. · Impulsividad. Hacer el vacío ante el impulso (terquedad, palabras, gestos). Dejarle descargarse, si no es demasiado grave y aprovechar el apaciguamiento para revelarle su servidumbre. · Movilidad de intereses, simpatías y tentati- vas. El ambiente escolar, con su regularidad y obligaciones, sirve para luchar contra esto. Ha de secundar esta acción la familia: negativas envueltas en una explicación sosegada y afectuosa. No ser tímidos con los nerviosos. o Movilidad en el trabajo. Disciplina. Un horaiio de trabajo. Que no deje las cosas para mañana. Suavidad pero finneza. o Primariedad afectiva (tendencia a olvidar casi instantáneamente las emociones y los sentimientos a los que se debe respeto y constancia). Repetición, discreta insistencia. o Falta de objetividad y tendencia a la mentira (mentira de embellecimiento y de apuro). Dar poco alimento a su imaginación. Ambiente sin concesiones y sin severidad. *Vanidad y orgullo. No extinguir su orgullo (una de sus fuerzas); transformarlo. Pasar su TESTDECAR+CTER 5.3 satisfacción de su persona a sus actos. Darle ocasión de conseguir un éxito. Tener cuidado de enseñarlo (elogio al esfuerzo y su resultado). · Enfados del nervioso. No ceder. Revelación acompañada de indiferencia (ni tiranía ni castigo). Desmontar sus enfados brevemente y con calma. · Ejemplos de nerviosos famosos: Baudelaire, Poe, Chopin, Sthendhal. La inteligencia del nervioso Su inteligencia opera con imágenes. Destaca por la concepción rápida, la imaginación viva y la expresión espontánea. Hay que subrayar que su inteligencia se encuentra muy perjudicada por la inestabilidad del carácter, hasta tal punto que apenas es aprovechada para la actividad escolar. Está mal dotada para la comprensión, la memorización, la abstracción y el razonamiento lógico. El nervioso tiene poca capacidad para el esfuerzo y le resulta muy difícil centrarse en el trabajo: es perezoso, distraído, inconstante e ir-reflexivo. Al estar distraído, se absorbe en sus imaginaciones y es superficial en sus juicios, poco práctico e inclinado a repetir las opiniones de otros. Trabaja sola mente a sacudidas, es decir, cuando la tarea coincide con sus intereses momentáneos. Es irregular, incoherente y disperso en la realización de actividades. Es un artista. No es sabio ni filósofo: le faltan la exactitud, el método, el espíritu sistemático. Prefiere las materias «emotivas» (las que enla- zan más con su gran sensibilidad): idiomas, geo- grafía, historia, dibujo, música... En cambio, rehú- ye las frías: matemáticas, física... Tiene pocos intereses intelectuales y manifiesta poco interés hacia cuestiones sociales. Lee poco, retiene mal, no le gustan los juegos intelectuales. TEST DE CAR+CTER 55 Cómo orientarle en el estudio El nervioso necesita disciplinar su trabajo. Para ello hay que ayudarle a centrarse en lo que hace y a organizarse (por ejemplo, mediante un horario de estudio). También debe exigírsela que no se precipite y tertnine bien las distintas tareas. Este alumno requiere un control diario y de forma muy concreta, pues de lo contrario descuidará una y otra vez sus deberes escolares (a pesar de los buenos propósitos). Junto a la exigencia, necesita metas asequibles relacionadas entre sí y de dificultad progresiva. Conviene, igualmente, renovar su interés por el estudio con procedimientos de este tipo: elogiar los buenos resultados; hablarle al corazón, «por las buenas», evitando amenazas y reproches. Conviene desarrollar hábitos de puntualidad, orden, autodominio y responsabilidad en el trabajo por medio de encargos fijos. EL SANGUÍNEO Características del sanguíneo · Es el más extravertido y el más optimista de todos los caracteres. Es un carácter que se reconoce fácilmente. · Gran atención a lo exterior, interés por lo actual y lo próximo, tendencia a lo concreto. · Grandes posibilidades a la educación. Normalmente, buen alumno. Por la educación puede transformar en cualidades muy positivas tendencias casi indiferentes. · Unos sanguíneos bordean a los coléricos; otros se acercan a los amorfos. En los paracoléricos, el acto domina. De pequeño, gran atracción por los escaparates de juguetes y más aún por las pastelerías. Emprendedor, luchador, deportista, vehemente. · En los próximos a los amorfos, menos actividad. Ignora expresiones mortificantes y se organiza según hábitos activos. Busca en el diccionario palabras escabrosas, compra libros prohibidos, etc. · «Pobreza interior». De ahí arranca la curiosidad. Atento a todo. Los paramorfos, ávidos lectores de periódicos políticos. Los paracoléricos, de periódicos deportivos y novelas de aventuras. · «Débil vida moral». Puede cometer pequeñas indelicadezas, hurtos y mentir fácilmente. Insensible cuando se le encuentra en falta. · Es optimista (optimismo sin entusiasmo). Fuerte tendencia a pensar que «las cosas se arreglan siempre». · Es calmoso, independiente en su juicio, tiene sentido de la réplica (contestación para todo). · Le seduce la novedad. Plasticidad. Inteligencia disponible. Todo le interesa. Interés que flojea en cuanto surgen las dificultades. Voluntad mediocre. * Generalmente afectuoso, afecto vuelto hacia sí. Egoísta. Quiere a los seres por lo que le dan, no por lo que son. Bondad apagada. · De fácil reconciliación. Oportunista y versátil. Diplomático: «es mejor no dar de cabeza contra las paredes y tomar las cosas y las gentes como son». Muy permeable a influencias colectivas: «otros lo hacen». · Hábil y cortés (calma, circunspección, presencia de espíritu). Se desenvuelve con facilidad (viajes, autoestop, etc.). · Ama el deporte. Tiene un sentido muy preciso del tiempo y un sentido muy seguro de la orientación. · Persigue fines inmediatos. Muy trabajador. Tendencia a la chapucería, no por pereza, sino por pasar a otra cosa. · Peligro de abandonarse, de buscar licenciaturas fáciles o cargos administrativos. · Ejemplos de sanguíneos famosos: Montesquieu, Anatole France. Tratamiento del sanguíneo · Contener y orientar su curiosidad, que constituye una excelente palanca para éxitos futuros. · Prevenir su formación moral (es el más deseoso de dinero). · Incitarle a justificar la confianza que tiene en sí y en sus tentativas. · Transformar su bondad, un poco externa, en bondad interna y profunda. Hacerle generoso. · Movilizar su buena inteligencia. Sujetar su espíritu a un esfuerzo, y esfuerzo continuado. · Suscitar una verdadera sensibilidad. · Integración profunda en el ambiente familiar. · Disciplina firme y vigilancia atenta, pero discreta. · Subrayarle la dulzura de la madre, los saciificios del padre, etc. · La misión de la madre es decisiva en este carácter: ella puede llevarle al sacrificio, al trabajo, a la simpatía. Que no le deje ignorar el dolor ajeno. · Es útil proponerle pequeños sacrificios en la mesa (autodominio). · Transformar su optimismo de pacotilla en verdadero optimismo. Hacerle ver a cada paso lo que ha descuidado; revelarle la verdadera causa de sus fracasos y de su poca «suerte,,-, Destacar en el triunfo ajeno el fruto de un esfuerzo continuado. La inteligmda del sanguíneo Tiene muchos «puntos fuertes»: comprensión rápida; claridad y precisión en las ideas; capacidad crítica; flexibilidad y expresión objetiva. En cambio, está mal dotado para la síntesis y le falta continuidad y sistematización en el pensamiento. Necesita un ambiente firme y reglamentado: cuidar su trabajo; seguir su tarea (pedir resultados, comentarlos y criticarlos, sin acritud pero con claridad); exigir esfuerzo, fijando medios y plazo. Le interesa todo. Su amplia curiosidad le lleva, por ejemplo, a «devorar» todo tipo de lecturas. Suele estar bien adaptado al ambiente escolar. Es buen observador y muy independiente en sus opiniones. Aunque es buen trabajador, sin embargo, se deja llevar con frecuencia por la superficialidad y la chapucería. No tiene incapacidad para ninguna materia escolar. Está especialmente dotado para las ciencias naturales, geometría, geografía, historia y dibujo. El sanguíneo inteligente obtiene resultados más brillantes en Letras que en Ciencias. El peligro está en su falta de perseverancia y en contentarse con poco. Sus intereses son de tipo positivo, técnico y político. Por ser práctico puede ser un hábil negociante. Cómo orientarle en el estudio Necesita cultivar la sensibilidad. Este objetivo se puede lograr a través de actividades relacionadas con el arte (pintura, música, etc.). Es bueno encomendarle una misión, hacerle responsable de un equipo o de un trabajo. Pone se- riedad y cuidado. Hay que suscitar también motivos elevados para realizar el trabajo escolar y exigirle -con au- toridad fuerte- que desarrolle las tareas de manera puntual, ordenada y acabada. Conviene ayudarle a perseguir objetivos concretos en el estudio y a seguir un plan de trabajo. De este modo luchará contra la dispersión. Hay que encargarle trabajo con días de anticipación. En su trabajo debe realizar cuadros sinópticos, situar acontecimientos, cronologías, etc. Hay que proponerle que ayude a sus amigos y compañeros de estudio, aunque ello le suponga algún sacrificio. Por último, necesita orientación y control en las lecturas, con el fin de prevenir y corregir los riesgos de la avidez lectora. EL SENTIMENTAL Características del sentimental · Introvertido típico. · Busca la soledad; detesta el cambio y la novedad; se complace en las costumbres habituales y en los viejos recuerdos; encerrado en sí mismo y mohíno; algunas veces melancólico y sombrío; descontento de sí; se preocupa poco de su aspecto; tímido y temeroso. · Hay unidad en su conducta presente y en su historia. Mirada sincera y reservada. Palabra escasa. Dócil. Le hiere profundamente una reprimenda. Variaciones de humor, tardías y profundas. Es honrado y generalmente veraz. Conserva largo tiempo y sólidamente las alegrías y las penas de su infancia. · Cada experiencia se interfiere con tendencias íntimas e impresiones ya arraigadas. Vacilante, meditativo, no se entrega con facilidad; teme los objetos y el mundo; desconfía de los demás, de las cosas y de sí mismo; irresoluto y carece de sentido práctico. · Tiene una tendencia natural a la tristeza y a la melancolía, a ver las cosas negras, a detenerse en los aspectos difíciles. Es sombrío, deprimido, desconfiado, afectado. El más cerrado de todos los caracteres. * Cuando la introversión evoluciona puede llegar la altanería, el desdén y la insociabilidad. |